Para el negocio de barrio, en Colombia
No una página bonita que toca llenar tú. La tienda entera: catálogo con precios, pedidos y domicilios, la ficha de cada cliente, promociones y la cuenta del día.
Tú nos cuentas cómo trabajas. Nosotros la armamos.
Crear mi sitio → Ver todo lo que trae
Sin diseñar. Sin programar. Sin comisión sobre lo que vendas.
Todo lo que incluye
Tu web va con dirección propia y candado, servida desde una red mundial: abre igual de rápido en Bogotá que en Leticia. Y no carga nada de terceros, así que no necesita el avisito de cookies que todo el mundo cierra de mal genio.
El «abierto ahora» sale solo de tu horario. De cada foto salimos cuatro tamaños y le quitamos los datos ocultos —incluida la ubicación, que las del celular casi siempre traen—. Todo va preparado para que Google entienda de qué es tu negocio. Y lo que quieras cambiar lo cambias tú: se publica en unos cinco minutos.
Quién eres, qué vendes y cómo llegar a ti, con tus fotos y tu WhatsApp a la vista desde el primer segundo.
Todo lo que ofreces, ordenado por categorías y con buscador instantáneo, sin esperar a que cargue nada.
Su propia página, con fotos, descripción, precio, variantes y el botón para pedirlo o preguntar por él.
Talla, color, sabor, peso. Cada combinación con su propio precio y sus propias existencias.
El pedido completo en cinco pasos, con su página de condiciones de venta y el total recalculado en el servidor.
Costo de envío, pedido mínimo, envío gratis desde cierto monto y franjas de entrega.
Un porcentaje, unos pesos, una etiqueta o un 2x1, con fecha de inicio y de fin. La web se rehace sola esa noche.
La ficha de cada quien, con su historial, lo que ha gastado, tus notas y tus recordatorios. Se llena sola.
Las cuentas del día: la venta por web se apunta sola y tú agregas gastos e ingresos del mostrador.
Lo que dicen tus clientes, publicado cuando tú lo apruebas, con sus estrellas y su ciudad.
La agenda de lo que viene: una cata, un taller, una clase, la misa del domingo, con cupo y precio si aplica.
Tu historia, tu equipo, el formulario, el mapa, los horarios y las preguntas que te hacen todos los días.
Las páginas se prenden y se apagan desde tu panel, una por una, cuando las necesites. Van además las cuatro legales —aviso legal, privacidad, cookies y condiciones de venta—, escritas con tus datos y actualizadas cuando cambia la ley, y una página de error propia para que nadie termine en una pantalla en blanco.
El catálogo
Cada cosa que ofreces tiene dos preguntas distintas: qué es —producto o servicio— y cómo se consigue: se agrega al carrito, se pregunta por él, o solamente se muestra. Con esas dos caben todos los casos sin excepciones raras.
Pedidos y domicilios
Carrito y pedido en cinco pasos, con su página de condiciones de venta. El pedido queda guardado en el servidor antes de que el cliente te escriba, así que no dependes de que el chat no se pierda.
Tus clientes
Cada pedido y cada formulario de contacto crea o actualiza una ficha. Al mes ya sabes quién vuelve, qué compra y cuándo dejó de venir.
La caja
La venta por web se apunta sola cuando confirmas el pedido, con su categoría, su IVA y su forma de pago. Si cancelas el pedido, el apunte se retira.
Tu panel
Todo lo que un negocio necesita hacer cada semana, en un solo lugar, sin instalar nada y sin contraseñas que olvidar: entras con un código de seis dígitos que te llega al correo.
Un porcentaje menos, unos pesos menos, una etiqueta o un 2x1, sobre todo el catálogo, una categoría o un solo producto. Con fecha de inicio y fin: la web se rehace sola la noche que empieza y la noche que termina.
El cliente escribe desde la web y tú eliges si se publica. También puedes pasar a mano las que te dejaron en Google. Lo que escribió un cliente no se puede reescribir: se publica o no.
La cata, el taller, la misa de las siete, la clase del sábado. Con cupo, precio y enlace, ordenados con los próximos primero.
Lo que escriban a la dirección de tu tienda llega, se guarda y se lee desde el panel. Tu correo personal no aparece nunca en nada que vea un cliente.
Con el número exacto de personas antes de enviar, y el permiso guardado por persona con su fecha y su origen. Quien se da de baja queda fuera de todo, sin que nadie tenga que acordarse.
Visitas, clics a WhatsApp, pedidos y ventas de los últimos treinta días. Medidos por nosotros, sin nada de terceros, y sin guardar quién es cada quien.
No podemos crearla por ti porque Google exige que la reclame el dueño. Lo que sí hacemos es darte el valor exacto que va en cada campo, sacado de tu propia web.
Aviso legal, privacidad, cookies y condiciones de venta, generados con tus datos y con versión. Cuando cambia la ley, cambian en todas las webs a la vez.
Para quién es
Si vendes algo, si atiendes a alguien, si te piden cita o te piden domicilio, esto es para ti. No hay que cambiar cómo trabajas para que quepa.






También ferreterías, papelerías, tiendas de barrio, veterinarias, gimnasios, academias, parroquias, fruterías, ópticas y cualquier negocio que hoy vive del voz a voz y del WhatsApp.
Cómo empieza
Un cuestionario que se guarda solo mientras lo llenas: qué vendes, dónde estás, a qué horas abres, cómo entregas. Puedes dejarlo a la mitad y volver por donde ibas.
Con tus respuestas escribimos los textos, ordenamos el catálogo, buscamos fotos si no tienes y montamos todas las páginas. Tú revisas.
Un botón. En unos cinco minutos tu dirección abre en cualquier celular del país, y desde ahí la vas cambiando cuando quieras.
Precio
No hay versión recortada ni cobros que aparecen después. Y de lo que vendas no nos llevamos nada: te pagan a ti, directo.
$49.900al mes
Los primeros tres meses no se cobran. Después cancelas cuando quieras desde tu panel. Precio antes de IVA.
Empezar →Puedes cancelar desde tu panel cuando quieras y tu sitio sigue activo hasta el final del período pagado. Si cambiamos el precio, te avisamos antes de que aplique.
Preguntas
No. Si sabes usar WhatsApp, sabes usar esto. El cuestionario está en español y en palabras normales, y la web la armamos nosotros con lo que respondas.
No. Tu sitio vive en una dirección de tiendasweb.com.co desde el primer día. Si más adelante quieres tu propio dominio, se puede conectar.
Como ya lo haces hoy: contra entrega, transferencia o el medio que uses. El pedido queda registrado con su total, y tú marcas cuándo se pagó. Nosotros no tocamos tu plata en ningún momento.
Buscamos imágenes libres del oficio y las dejamos listas con su descripción, para que tu web no salga vacía. Cuando tengas fotos tuyas, las cambias y quedan mejor.
Sí, y es lo normal. Precios, fotos, textos, horarios, promociones y productos los cambias tú desde el panel, y se publican en unos cinco minutos.
Tú. Cada negocio le vende directamente a sus clientes, recibe sus pagos y responde por sus productos, entregas y atención. Nosotros ponemos la tecnología, y el pie de tu web lo dice claro para que nadie se confunda.
Te llevas tus clientes en un archivo y cancelas desde el panel. No hay permanencia ni penalidad.
Responde unas preguntas y nosotros hacemos el resto. Si algo no te cuadra, lo cambias tú mismo el mismo día.